Crucial importancia a investigación de Soza en EEUU

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, asignó el domingo crucial importancia a los resultados que pueda obtener una misión del Ministerio Público de Bolivia que investiga en Estados Unidos los vínculos de una banda de traficantes de armas, 4 de cuyos miembros, de ellos 2 bolivianos, comparecen ante una corte en Miami. "Van a ser muy importantes las conclusiones de la investigación del Ministerio Público boliviano (que encabeza el fiscal Marcelo Soza) respecto a cuáles son los vínculos que tenían y tienen los dos procesados en EEUU, en este caso el señor Alfredo Asbún y el señor Alfredo Rodríguez; qué nexos mantienen con los niveles políticos y empresariales en Bolivia", afirmó en declaraciones a la radio y televisión estatales.
 
En base de acuerdos judiciales internacionales, Soza sondeará, con apoyos de autoridades jurisdiccionales estadounidenses, los objetivos y vínculos de los bolivianos Alfredo Asbún y Alfredo Rodríguez, que integran la banda capturada y enjuiciada en Miami.
 
"Si la Corte Penal en EEUU llega a condenar al señor Alfredo Asbún y Alfredo Rodríguez en EEUU, fundamentalmente se podría conocer los nexos que tuvieron estas personas con personalidades del mundo político" en Bolivia, afirmó Saavedra. En caso de que el tribunal del Estado estadounidense de Florida falle contra Asbún y Rodríguez, además de los foráneos Moisés Vargas, y Frank Goycochea, el Estado boliviano podría desplegar el espectro de su justicia para llevar agua al molino de la investigación que desarrolla Soza.
 
"Y ahí estaríamos hablando de la aplicación del Código Penal por los delitos contra la seguridad del Estado, de alzamiento armado y sedición", explicó el dignatario. El ministro boliviano confirmó que la desbaratada banda de contrabandistas de armas metió a Bolivia un lote de 373 armas de fuego, entre setiembre de 2009 y abril de 2010, es decir un año después que la Policía de Bolivia desarticulara un grupo de mercenarios europeos que tramaba encender una guerra civil y gatillar la fragmentación territorial del país. "Son armas de grueso calibre, son armas letales y que fueron traficadas al país encubriendo su naturaleza. Se ha traficado alrededor de 373 armas de fuego", dijo al plantear su certeza que "sí, esas armas habrían ingresado a Bolivia".
 
"Es el total de armas que ellos adquirieron con el propósito de ingresarlas a Bolivia y algunas de ellas fueron incautadas por las autoridades en EEUU y las otras no se conoce el destino", mantuvo. A media semana pasada, Saavedra exhibió un panel fotográfico en que Asbún y Rodríguez aparecen con el líder de la oposición boliviana de derechas, Manfred Reyes Villa, procesado en Bolivia por corrupción pública y también con ex y actuales legisladores bolivianos vinculados al político boliviano refugiado en Miami.
 
De acuerdo con el ministro de la Defensa, los traficantes de armas detenidos en EEUU "tenían un procedimiento muy bien estudiado y por supuesto fraudulento" para ingresar las armas a Bolivia, tanto por vía aérea como terrestre. "Inicialmente compraban las armas y se identificaban como compradores titulares. Sin embargo las armas eran entregadas al señor Abel Asbún que no hacía la compra directa. Estas armas las embarcaban vía empresas en los EEUU y en la declaración de los paquetes que contenían las armas ellos declaraban que eran repuestos de vehículos" automotores, explicó. Tales insumos "han dado lugar a que la corte en Miami abra proceso penal contra estas personas", sostuvo.
 
Saavedra deploró que pese a que el caso se ventila en una corte en Miami, la oposición haya asumido una posición de defensa. "La posición ha entrado en una situación de actitud defensiva y nerviosa respecto a estas fotografías", afirmó sin descartar que el tráfico de armas de guerra guarde vinculación con la banda de milicianos europeos, encabezada por el boliviano húngaro croata, Eduardo Rozsa Flores, un veterano de la guerra separatista de los Balcanes, que atomizó Yugoslavia a principios de la década de los '90.
 
La Policía halló un arsenal de armas modernas de guerra en poder de los milicianos, tres de ellos y Rózsa, muertos en un choque armado con la Policía boliviana en un hotel en Santa Cruz en abril de 2009.   "Dado los eventos que sucedieron el año pasado (en Santa Cruz) nos muestran que inicialmente no había explicaciones para algunos hechos. Sin embargo estamos conociendo, ya transcurrido el tiempo, algunos actos de determinadas personas que van clarificando el panorama. Ya nos explicamos por qué un ex parlamentario convocaba a la población cruceña a armarse, también cuando el entonces candidato Manfred Reyes Villa exhortaba a Santa Cruz a lograr su independencia y hay elementos que nos configuraban todo un cuadro de sedición y de intención de dividir al país y este tráfico de armas es un elemento más que está completando el rompecabezas", respondió a una consulta periodística. Saavedra rechazó en rotundo cualquier esquema que apunte a minimizar el tráfico de armas a Bolivia, investigado y descubierto en EEUU.
 
Legisladores de la oposición, principalmente los que figuran en las fotos con Asbún, Rodríguez y Reyes Villa, lo más probable tomadas durante la campaña para las presidenciales bolivianas de diciembre último, denunciaron, apenas conocida la apertura del juicio en Miami y publicado el material fotográfico, que el gobierno de Evo Morales les sometía a "una persecución política".  "El pretender banalizar esta situación nos está mostrando en todo caso que la oposición está nerviosa por esta situación", afirmó.